El quinto año de Harry en Hogwarts comienza con una sensación de tensión y paranoia en el aire. Después del regreso de Lord Voldemort al final del cuarto libro, la comunidad mágica está en alerta máxima y el Ministerio de Magia está decidido a desacreditar a Harry y a cualquiera que afirme que Voldemort ha vuelto.
Harry tiene que lucha contra la incredulidad y el escepticismo de aquellos que lo rodean. Con la ayuda de sus amigos Ron y Hermione, así como de la Orden del Fénix, una sociedad secreta formada para luchar contra Voldemort, Harry intenta descubrir la verdad detrás del regreso de Voldemort y detener sus planes.
Ahora se nos menciona a Dolores Umbridge, una nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras, enviada por el Ministerio de Magia para vigilar y controlar a Hogwarts. Umbridge impone reglas estrictas y represivas en la escuela, lo que provoca la resistencia de los estudiantes y el personal de Hogwarts, pues no enseña nada de defensa contra estas artes de la magia peligrosa, solo se la pasa desacreditando lo que Harry vio el año pasado.
A medida que avanza el año escolar, Harry y sus amigos forman la Armada de Dumbledore, un grupo secreto dedicado a enseñar Defensa Contra las Artes Oscuras a otros estudiantes en secreto. La Armada de Dumbledore se convierte en un símbolo de la resistencia contra la opresión del Ministerio de Magia y la creciente amenaza de Voldemort. Ya casi al final, ocurre una batalla épica en el Ministerio de Magia, donde Harry y sus amigos intentan detener a Voldemort y a los mortífagos (seguidores de Voldemort), de apoderarse de un objeto misterioso. La batalla deja a Harry con cicatrices físicas y emocionales, en especial emocionales, pues Sirius Black muere, pero también lo fortalece en su determinación de enfrentar a Voldemort y proteger a aquellos que ama. Al final, Harry regresa a Hogwarts con una sensación de pérdida y determinación mientras se prepara junto con todos los demas para el enfrentamiento final con Voldemort.

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